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"Una niña dio a luz"

Por Publicado Junio 10, 2019
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Por Cintia Alcaraz

Entonces informamos que una niña "dio a luz" en Santa Isabel, un pueblo de más o menos 2500 habitantes. Tiene 14 años la niña y el responsable del embarazo sería un adulto, que ya está preso.

 

El fiscal general de la zona declara en los medios locales que es terrible, pero es así. En el oeste los adultos tienen relaciones "consentidas" con las menores. Dice menores, no niñas, no adolescentes, y aclara que es delito, aunque la familia acepte esas relaciones.
Informamos eso.

 

La provincia de La Pampa tiene una tasa de maternidad de niñas y adolescentes, entre los 10 y los 19 años, del 11% o 12% -todavia no se conocen las cifras oficiales de 2018- y, es cierto, los datos del Oeste son importantes en la estadística. A pesar de esto y de que los números han bajado uno o dos puntos en los últimos años, siempre conocemos los hechos a partir de la criminalización de la problemática social. Una y otra vez informamos que el tipo ya está preso y todo vuelve a estar en calma.

 

¿A nadie se le ocurre que, además del adulto abusador que no debe quedar impune, hay otros actores responsables de un embarazo adolescente? ¿No se nos ocurre que hay responsables de los abusos no identificados como tales por las propias víctimas? ¿O qué relevancia tiene la educación sexual integral en todo esto? ¿No se nos ocurre problematizar el consentimiento? ¿Cómo creemos que sucede o se forma el deseo de un niñx? ¿No se nos ocurre que esas "prácticas socialmente aceptadas" no son sólo patrimonio del Oeste, sino que en el Oeste las niñas no están accediendo a sus derechos sexuales y reproductivos?

 

Es necesario que haya una interpelación concreta al Ministerio de Educación, que es que quien debe garantizar en todas las escuelas de la provincia ese derecho. Garantizar, justamente, no es un verbo susceptible a varias interpretaciones. Garantizar es que las comunidades enteras conozcan sus derechos y accedan a ellos. Garantizar no es caer con el patrullero, no es tomarle declaración a una piba que en lo inmediato tendrá que aprender a cuidar de otro ser. Garantizar implica no llegar tarde.

 

Es necesario interpelar a las áreas de políticas sociales de las localidades, que conocen al dedillo las situaciones pero dejan que pasen.

 

Esa piba habrá recorrido el pueblo, habrá ido a la escuela, a la plaza, a la despensa. Es fácil suponer que todxs habrán notado el embarazo y que a nadie le importó demasiado.

 

No sabemos si la adolescente prestó consentimiento para continuar la gestación o sobre qué base de información lo hizo. Está bien que no lo sepamos, si es para proteger su derecho a la intimidad. Sin embargo, no hay empacho en hacer pública su historia a través del sistema penal. A través de voces que poco tienen que ver con los derechos humanos de las mujeres.

 

La vida de una niña, de una adolescente, es expuesta en los principales medios de la provincia. La vida de cuántas niñas hemos expuesto en los principales medios de la provincia.

 

¿Para qué?

 

(La foto es la que usó el diario La Nación en aquel inolvidable artículo editorial que tituló "Niñas madres con mayúscula", donde justificó la maternidad en la niñez)

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  • "El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza". Rodolfo Walsh