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"Habría que redimensionar al fútbol como lo que fue y no como la porquería que es hoy"

Por Publicado Abril 03, 2018
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“Habría que redimensionar y posicionar al fútbol como aquello que algún día fue y no como la porquería que es hoy”, suelta durante una charla con La Kermés de los Sábados Fernando Signorini, preparador físico asociado sobre todo a la figura de Diego Maradona. Habló de su contacto con Diego, de la actualidad deportiva de la selección, de las políticas macristas y del escándalo de corrupción que es la AFA.

 

“El fútbol debería servir de excusa para ser feliz”, dijo. Aseveró que el 98% de los periodistas deportivos de los medios hegemónicos son “miserables”. Y aseveró: “Desde que la pelota saltó de los campos al escritorio se pudrió todo, hay una insensibilidad brutal, el negocio prima sobre todo”.

 

Signorini dijo durante la charla que “soy aquellos que los otros creen que soy, es lo que más valor tiene. Hay que transitar el camino que marcaron tus padres, tu familia, tus maestros, amigos, el sentido común, la ética y los amigos. No creo que sea mucho más que eso. En definitiva, soy el que quiso ser”.

 

Respecto de su actualidad laboral, apuntó: “Estoy girando el país y también algunos países de América, dando charlas, conferencias. Formo parte del lanzamiento del curso para entrenadores de César Menotti, que va a realizarse el lunes 9 en Buenos Aires”.

 

–Tiempo atrás deseaste que la Selección quedara afuera del Mundial para que cambien algunas cosas organizacionales. No se dio. ¿Pero seguís teniendo la misma mirada?

-Yo dije eso en tanto y cuanto hubiera una medida que cambiara un estado vergonzoso. Tampoco hay tanto misterio, si es que no les hacemos caso a los medios hegemónicos. Pero desde el problema de los barrabravas, desde que somos el único país en el mundo sin hinchadas visitantes en un espectáculo, desde que es imposible tener la seguridad de volver si es que vas con tu familia, mueren chicos como Emanuel Ortega por muertes evitables sino fuera por negligencia de dirigentes… En una votación de números impares votaron todos y se da el empate, se presentan cuarenta carpetas para encargarse del fútbol menor y gana uno que no había presentado nada… La corrupción galopante que hizo pedazos la cúpula de la FIFA sigue en las federaciones. El fútbol es eso, en vez de servir de una excusa para ser feliz y ayudar a padres y educadores a formar a los chicos para poder lograr un cambio social. Porque el fútbol como la educación si no sirve para ser mejor no sirve para nada. Por todo eso lo dije. Lo que logre Argentina en el Mundial será únicamente de los jugadores, y todo lo mal que les vaya no será en gran proporción culpa de ellos, que siempre ponen el máximo aunque las cosas no les salgan, sino que los responsables serán los dirigentes, el 98% del miserable periodismo deportivo de los medios hegemónicos y una gran parte de la sociedad que cree que el fútbol es la cosa más importante que les puede ocurrir en la vida. Habría que redimensionar y posicionar al fútbol como aquello que algún día fue y no como la porquería que es hoy.

 

–Escribiste un libro “Fútbol, llamado a la rebelión”. ¿Cómo sería esta rebelión frente a esas deshumanizaciones del fútbol que describís?

–Precisamente eso. Si hay algún valor, alguna cualidad que tienen que desarrollar los chicos de hoy, y la educación tendría que ir en ese sentido de rebelarse contra un sistema. La educación es lo que es, más la droga y todo lo que pasa. El fútbol tiene que servir para educar. Si no, ¿de qué vale? Desde que la pelota saltó de los campos al escritorio se pudrió todo, hay una insensibilidad brutal, el negocio prima sobre todo. Estos dos partidos contra Italia y España el técnico no los quería, sabía que era un riesgo, pero se los impusieron desde arriba. La primera concesión con estos tipos no es nunca la última, y si aflojás en la primera después mandan ellos. Y los jugadores te ven como un líder claudicante y de ahí al ‘fracaso’ hay un solo paso. Pero no me olvido que en el ’86 también clasificamos de casualidad, y en Brasil llegó con descrédito y llegó a la final y en Italia no mereciendo pasar de la primera ronda llegó a la final. Ojo con los jugadores argentinos, que deben estar con unas ganas de revancha con los miserables que hacen críticas despiadadas. El fútbol tiene muchos imponderables y el que va como David puede terminar siendo Goliat, y viceversa. No se puede seguir con ese maniqueísmo de que somos los mejores si ganamos y si perdemos somos los peores. Ya nos alertó Borges sobre esos dos grandes impostores que son el triunfo y la derrota.

 

–Planteaste un escenario negro del fútbol argentino. ¿Cuándo crees que empezó a desmadrarse?

–Son tantos años de feudalismo de Grondona terminaron en esta porquería. Y está bien que en este modelo, él era el mejor de todos, sin ninguna duda. Estos comparados a él son de terror. Pero creo que hubo una falta de cuidado en las formas, se dio espacio y lugar a muchos sectores que no tenían nada que ver con el fútbol, desde barrabravas a dirigentes ricos en sus empresas que participaban en la compraventa de jugadores. El deporte es cultura y como tal hay que defenderlo. Hoy han confundido a todos, sobre todo a los padres que son principales rivales de hijos a los que recriminan, o los animan a cometer ilícitos porque van conocidos de que ganar no es lo más importante, sino lo único que importa. Ganar de cualquier manera significa vivir de cualquier manera.

 

–¿Tenés actividad comunitaria desde tu lugar, en base a los vínculos que tenés por ejemplo con La Garganta Poderosa?

–Trato de poder ayudar en lo social, porque si no el proceso evolutio del sistema civilizatorio parece empantanado. Quiero ayudar a que nuevas generaciones a que sean mejores que nosotros.

 

–¿Tenés un diagnóstico de las políticas deportivas del gobierno nacional, a cargo del Colo Mac Allister?

–No se toman medidas de fondos porque al gobierno le importa poco. ¿En qué plataforma política se habla de deporte? No. Después lo utilizan cuando se traen medallas, o como cuando pasó con México ’86 que la Selección terminó en el balcón de la Casa Rosada. ¿Qué tiene que ver? Es una manera de instrumentalizar al deportista en favor de la imagen de los políticos. Hoy pasa lo mismo: si Macri no hubiera sido presidente de Boca, ¿quién lo hubiera conocido? Ya pasó en Italia con Berlusconi: era archimillonario, no lo conocía nadie, se hizo presidente del Milan y ahí está. Es aberrante. Yo conocí un país y leyendo en la historia referida al arte o a la educación, y hay testimonios vivos de gente maravillosa que no ocupa ningún lugar porque atenta contra la mediocridad y la corrupción que estos tipos han desatado. El deporte es otra víctima de eso. Si fuera tan importante sería un Ministerio y no una simple Secretaría.

 

––¿Estás en contacto con Maradona?

–Sí. Con el mismo afecto de siempre. Tenemos una misma manera de entender la relación de amistad: no necesita de la frecuencia, como el amor, donde no podés faltar dos o tres semanas sin dar explicaciones. La amistad es como la semilla que espera su momento para volver a germinar. Esta semana hablamos con Diego después de un tiempo. Y quedé contento porque su equipo ganó un partido importante (en Arabia Saudita) para pelear el campeonato.

 

–Alguna vez dijiste que a Diego lo acompañarías hasta el fin del mundo, pero con Maradona ni tomarías un café. ¿Podés explicar mejor ese concepto?

–Diego es el chico querible, el pibe atorrante, divertido, amigo de sus amigos y cariño con su familia; Maradona es la construcción que se tuvo que inventar para hacer frente a esta devastadora tormenta que significó su popularidad en el mundo.

 

Escuchá el resto de la entrevista, completa, acá:

 

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Visto 758 veces Modificado por última vez en Martes, 03 Abril 2018 13:23

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