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El chofer y el jardinero

Por Publicado Agosto 07, 2018
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Por Juan Carlos Martínez

 

Oscar Centeno, un ex militar de los servicios de inteligencia ligado a los carapintadas de Rico se ha convertido de la noche a la ma√Īana en un tipo famoso. Utilizado como pieza clave en esa gigantesca maquinaria de destrucci√≥n de vidas y bienes que emplea el gobierno de Mauricio Macri, las fotocopias de unos cuadernos de cuya existencia nadie puede dar fe, est√°n sirviendo como pruebas irrefutables para dictar sentencias que se parecen a las que se dictaban en tiempos de la Inquisici√≥n.

 

Los herejes, en este caso, no van a la hoguera sino a las cárceles mientras los grandes medios de difusión dedican páginas y páginas a esta novela que tiene a un ignoto chofer como su principal protagonista.

 

El caso de Centeno nos remite a otro chofer que en su momento se hizo famoso cuando Ernestina Herrera de Noble convirti√≥ a Roberto Garc√≠a en el jardinero que encontr√≥ en una canastita a Marcela, una de las dos criaturas apropiadas por la due√Īa del grupo Clar√≠n durante la dictadura militar.

 

Cuando el entonces juez Roberto Marquevich indag√≥ sobre la versi√≥n de Ernestina, result√≥ que Garc√≠a no era un jardinero sino el chofer de la familia Noble desde hac√≠a treinta y ocho a√Īos.

 

Por aquella y otras irregularidades en las adopciones de Marcela y Felipe, la viuda de Noble fue detenida, decisión por la cual el juez fue destituido por el Consejo de la Magistratura.

 

En su momento, Marquevich reveló detalles de la manera en que llegó a establecer la verdadera actividad del presunto jardinero.

 

Esto que sigue es lo que el ex juez nos cont√≥ y que incluimos en las dos ediciones del libro La apropiadora: ‚ÄúYo lo llam√© a testimoniar como jardinero porque me hab√≠an dicho que era el jardinero. Entonces, √©l viene y declara y no me da mayores explicaciones. Pero como hab√≠a declaraciones testimoniales que dec√≠an que esa persona pod√≠a estar vinculada al Grupo Clar√≠n, ese mismo d√≠a mand√© un oficio a la empresa y le pregunt√© si fulano de tal (Roberto Garc√≠a) trabaj√≥ en esa empresa. Y me dicen que s√≠, hasta me dieron el n√ļmero de legajo. Fue un descuido de parte de ellos porque me dijeron que era el chofer de la se√Īora Ernestina de Noble‚ÄĚ.

 

Dos novelas con dos choferes como principales protagonistas. Uno, convertido en detective de la talla de Sherlock Holmes, otro devenido en un milagroso jardinero que entre rosas y claveles encontró una canastita con una criatura que fue a parar a las piadosas manos de una noble mujer.

 

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  • "El pueblo aprendi√≥ que estaba solo y que deb√≠a pelear por s√≠ mismo y que de su propia entra√Īa sacar√≠a los medios, el silencio, la astucia y la fuerza". Rodolfo Walsh