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La calle y el palacio, el futuro y el pasado

Por Publicado Agosto 08, 2018
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Por Juan Pablo Gavazza

 

Mirá si la habremos cuestionado a Norma Durango en estas décadas. Por sus políticas y alineamientos, por sus dichos y silencios. Lo seguiremos haciendo, desde el criterio propio y desde la honestidad intelectual.

 

Desde esos mismos lugares, hoy no queda otra que sacarse el sombrero por su exposición en el Senado durante el debate por la legalización del aborto. Sus argumentos fueron oportunos, impecables, con las palabras justas. No fue la única, pero sí que marcó un camino.

 

Ese desempeño se agranda en comparación con la inconcebible cantidad y calidad de discursos cavernarios, como salidos de otra época: de verdad que los dinosaurios siguen vivos y coleando en el Senado, chorreando machismo, antigüedad, berretadas. 

 

Ese desempeño se agranda también en comparación con los silencios.

 

En líneas generales, la representación legislativa da vergüenza, en serio. Que se haga carne popular esa evidencia sería uno de los mejores aportes de esta discusión. Y en ese escenario que debe leerse la relativa vanguardia que en determinados asuntos representa La Pampa.

 

Entre esperanzas por lo que pasa en la calle con la pibada y pesares por lo que pasa en el Palacio con el vejestorio (la pelea entre el pasado y el futuro), la pregunta que queda flotando es: los dinosaurios, ¿van a desaparecer?

 

Visto 192 veces Modificado por última vez en Miércoles, 08 Agosto 2018 22:05

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  • "El pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por sí mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza". Rodolfo Walsh