Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Cuarta entrega de las reflexiones político/literarias del profesor Fernando González Correa, fruto de su experiencia docente en la UP4. Pasen y lean y opinen y relean las anteriores en los links de abajo:

 

LA REJA Y LA(S) REALIDAD(ES) PARTE 1, PARTE 2, PARTE 3

 

Lógicas opuestas

 

Uno trata de pensar con la cabeza del servicio penitenciario. Mi seguridad como docente, la de todos los civiles, la de los presos y la de sus compañeros es responsabilidad del servicio. Todo mecanismo de control que limite la autonomía del preso genera seguridad. De ser por ellos, imagino, todas las cárceles serían de máxima seguridad.


Pero cada medida que implique la pérdida de autonomía dentro del penal es un paso atrás en el objetivo de resocialización del preso, objetivo base de la ley 24.660, ley de ejecución de las penas.


Un preso pierde autonomía al punto de volverse una especie de adolescente. Todo lo tiene que pedir, negociar. A veces los escuchan, a veces no. Como un pibe con sus padres. La recuperación de la autonomía es parte de la resocialización.


Ahí está la pelea. Por un lado el servicio penitenciario, que siempre se manejó de manera endogámica, sin que nadie le pidiera demasiadas explicaciones y por otro lado la escuela, disputando espacios y obligando a justificar las decisiones que se toman.


Hay una película bárbara, El experimento. Ponen civiles voluntarios a actuar de presos y de guardias en una cárcel de mentira para hacer estudios psicológicos. Si se exceden en el trato, si utilizan la violencia física, pierden y se van sin cobrar. Un civil que hace de guardia se desubica y nadie lo reprende. Entonces se excede de nuevo y cada vez más hasta que se transforma en una especie de dictador sin límites.


La mayoría de los guardias son más jóvenes que yo. Dos alumnos míos del nocturno quieren meterse para penitenciarios. Dos buenos chicos de clase trabajadora que están terminando la secundaria a la noche y que ven ahí una oportunidad laboral.


Vos vas con el guardapolvo blanco de niño grande exigiendo más educación porque es un derecho. El guardia dice que la razón por la que no todos "bajan" a educación es una cuestión de seguridad. Vos sabés que los conflictos ahí adentro incluyen siempre facas, sangre, promesas de venganza que se concretan en pabellones. Algunos no bajan porque van a cobrarse cuestiones personales a la escuela, que es el lugar en el que los pabellones se juntan. No hay que ser hipócritas, las consecuencias de no discriminar de esa manera quedaron en evidencia con sangre en los pasillos de la escuela.


Pero si no va a la escuela, difícil que se resocialice. No sé cómo resolver eso en la cabeza.


Un delincuente violenta un derecho. Va preso a una institución en donde la violencia se multiplica. Cómo desmantelar esa violencia es la clave de la resocialización.


"No todo pasa por la educación", me dice un alumno. Y puede que tenga razón, pero yo no tengo más que libros para ofrecer. Un horizonte artificial, en todo caso.

Siguiente >
Publicidad

Contactános!

Balcarce 420
Toay, La Pampa ,Argentina
+54 (02954) 38 11 11
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
www.radiokermes.com
  • ¿Dónde está Santiago Maldonado?